¡Hola! Soy Ester y, como verás, mis emprendimientos han tocado todas las ramas.
Empecé organizando eventos y servicios de concierge, consiguiendo lo imposible para personas de alto poder adquisitivo. Cansada de ser esclava de un negocio tan personalista 24 horas al día 365 días al año, decidí abrir un salón de belleza para que otros hicieran el trabajo. Lo que no llegué a imaginar es que tener un equipo es continuar trabajando (y el doble) para liderarlo, en una eterna rueda de buscar-contratar-formar-despedir, así que pensé que estandarizar los procesos haría que el negocio fuera escalable y franquiciable, porque con unos definidos manuales operativos sería más fácil trasladar ese método.
Mi trayectoria formativa nace de una combinación entre empresa, imagen y protocolo. Tras cursar la educación secundaria en el colegio Abat Oliba y el Bachillerato Social en el instituto Ausiàs March, me licencié en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Barcelona y amplié mi formación con un máster en Protocolo Internacional.
Desde muy joven, el esquí formó parte de mi vida hasta convertirse también en mi primer trabajo: soy monitora de esquí alpino por la Escuela Española de Esquí de Cerler, una experiencia que me enseñó disciplina, precisión, constancia y capacidad de adaptación.
Paralelamente, di mis primeros pasos como modelo profesional y participé en Miss España 2008, donde obtuve el título de Miss Simpatía. Aquella etapa me acercó al mundo de la belleza, la comunicación y la presencia escénica, completando una formación que, más allá de lo académico, ha acabado influyendo en mi forma de emprender, liderar y comunicar.